Introducción
La seguridad, en informática como en otras áreas, se basa en la protección de activos. Estos activos pueden ser elementos tan tangibles como un servidor o una base de datos, o pueden ser la reputación de una empresa. Generalmente podemos evaluar la seguridad de un activo en base a tres aspectos principales que no necesitan explicación: integridad, disponibilidad, confidencialidad.
Estos tres aspectos a su vez dependen de otros tres elementos principales que engloban prácticamente todos los distintos controles que se pueden establecer en un sistema informático:
Desarrollaremos algunos de ellos, en particular concentrándonos en aquellos ataques que burlan lo que la aplicación espera recibir por entrada del usuario; mostraremos cómo se los puede evitar o mitigar, especialmente desde la perspectiva del desarrollo.
Finalmente, a partir de los elementos vistos y otros adicionales elaboraremos una lista de elementos de seguridad que deben ser tenidos en cuenta tanto por desarrolladores, diseñadores y administradores de la aplicación, como por una eventual auditoría de sistemas.
Riesgos inherentes al entorno Web
Se ha comprobado que en los últimos años, 75% o más de los ataques electrónicos fueron a nivel de aplicación (y no a nivel de host o de red).
Blancos atractivos
Todo tipo de transacciones se realizan actualmente en la web, y cada vez en mayor proporción. Detalles de cuentas bancarias, tarjetas de crédito y todo tipo de información confidencial y de valor circulan en enormes cantidades y continuamente. Es por ende lógico que la mayoría de los esfuerzos de hackers y demás atacantes se centre en vulnerar estas aplicaciones.
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